Can Pastilla es el primer centro turístico al que usted llegará si recorre la costa meridional en dirección del este saliendo de Palma, la capital. La corta distancia que separa a esta ciudad de Palma y del Aeropuerto Internacional de Son Sant Joan probablemente sea la razón por la que se convirtió en el primer balneario que conocieron los británicos durante el nacimiento del turismo a comienzos de la década de 1960. Por lo general, el traslado entre el aeropuerto y el hotel sólo toma entre 15 y 20 minutos; la única desventaja de esta ciudad es el notorio aunque tolerable ruido de los aviones, en especial durante la temporada alta, ya que se encuentra ubicada a unos pocos kilómetros del Aeropuerto Internacional de Son Sant Joan. Gracias a los esfuerzos de las autoridades aeroportuarias, se ha logrado que los aterrizajes sean mucho menos ruidosos que los despegues, al hacer que los aviones se aproximen a tierra desde el mar.
La ciudad está compuesta por estrechas avenidas principales y calles secundarias aún más angostas. Éstas desembocan en un pintoresco puerto y en el Club Marítimo San Antonio de la Playa Marina, una de las zonas de atraque favoritas para yates y barcos de recreo.